viernes, 23 de mayo de 2008

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Normalmente cuando estoy mosqueado o triste me dan ganas de escribir.

Hoy estoy mosqueado y triste a la vez, y cuando me pasa eso es como cuando tomas paracetamol e ibuprofeno a la vez, que sus efectos se anulan y es como si no te hubieses tomado nada. Pues así anda mi cuerpo, con las neuronas dándose de hostias con el corazón para ver quién puede más, quién toma el poder de mi voluntad el día de hoy y qué efectos produce su voluntad sobre mi cuerpo teledirigido, que pueden ser liarme a hostias con lo primero que pille o ponerme a llorar como un descosido.

¿Y por qué? ..... por una leve levísima bronca de mi jefe que me ha dejado hecho papilla. Supongo que cuando uno va fuerte de moral aguanta con lo que le echen, pero cuando tienes la moral pendiendo de un hilo, y funcionas desde hace meses con el piloto automático, cualquier distracción te provoca una hostia descomunal.

Y normalmente lo consigues y funcionas: haces chistes, te vas de cañas, vas a currar, cumples con tus obligaciones, sales, entras, lo que sea con tal de no quedarte parado y no dejar que el cerebro te la juegue y te deje hundirte y autocompadecerte y entrar en la dinámica de lo injusta que es la vida, y en el lamentarse y no luchar, y no tirar para adelante. Y normalmente funciona, pero agota.

Fingir que estás bien agota, fingir que no pasó nada agota, intentar llevar la misma vida que hace 6 meses cuando es obvio que no es la misma vida que hace 6 meses desgasta, y tengo la sensación de empezar a desgastarme.

Supongo que necesito unas vacaciones, pero no sólo laborales ...... necesito vacaciones mentales ...... de esas de las que tenías cuando eras niño en las que tu mayor preocupación era que tu madre no se enfadase porque te habías manchado los pantalones.

A ver si mañana el Chikilicuatre me da 3 minutillos de desconexión mental .....

Pasen ustedes buen finde

1 comentario:

alakazaam! dijo...

parece que este año la puta astenia se ha puestro bata de cola. mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin y al cabo


un abrazo enorme luismi,